Khardia, Sacerdotes y Demonios de la Atlántida
< RESPIRA CIENCIA FICCIÓN Y PROYÉCTATE HACIA EL INFINITO >





                                                                                                                      
 

  

      Fragmentos de la Novela

NOVELA




Capítulo V



<<Eutanatuk colocó su mano sobre el hombro del demonio Okramuk, obligándolo a caer de rodillas. Ante esta humillación sus ojos destellaron furia y de inmediato sintió una corriente que paralizó su cuerpo. En contra de su voluntad sus párpados se cerraron y su mente empezó un largo viaje. Divagó en un torbellino de retorcidas imágenes que se intercalaban con gritos despavoridos y recuerdos de los últimos segundos de vida de su hijo Mortak.

 

Con este procedimiento Eutanatuk había desprovisto al demonio de su fuerza y voluntad; lo mantuvo así al tiempo que le abría un orificio energético en la corona, por donde el ejecutor se adentró mentalmente para buscar a su maléfico vástago.

 

La mente de Eutanatuk recorrió la consciencia demoníaca. Pasó por oscuros pasadizos de cuyas paredes brotaban garras que intentaban atraparlo. Laberintos putrefactos lo condujeron hasta lo más profundo de su inconsciente. Observó el sinfín de celdas mentales en las cuales el demonio había encerrado sus debilidades y dudas, así como sus temores, fobias, perturbaciones y demás emociones que consideraba decadentes y absurdas, por lo tanto no propias de un líder de la oscuridad.

 

El aniquilador del mundo de los muertos se condujo imperturbable en medio de los pensamientos más oscuros y reprimidos del sometido. Cruzó las grietas que conformaban el juicio y los fundamentos del vil anarquista hasta los pantanos de la ambigua realidad demoníaca, en donde probablemente reposaba la energía de Mortak. Se inclinó levemente y extendió ambas manos; cerró los ojos y convocó al fugitivo.>>

 


 


 


 


Capítulo II - Tercera Parte

 

<<El griterío alarmó a Okramuk y a sus subalternos, que de inmediato se acercaron al ventanal y miraron lo que sucedía en la entrada Norte.

–¡Han llegado! –exclamó uno de los demonios.

–¡Quiero que ubiquen a los sacerdotes! ¡Me interesa saber si Zankthor está aquí con la espada Khardia! KHARDIA –repuso Okramuk.

Cumpliendo el mandato, los demonios salieron de la estancia para buscar a los magos. Mientras tanto, el malvado líder se complacía mirando el enfrentamiento desde los ventanales.

–¡El tiempo de la venganza ha llegado! –gritó, mientras empuñaba su sable con una mano, y con la otra sostenía el símbolo sagrado de los hechiceros, del cual no se separaba ni por un segundo.


Momentos después, uno de sus subalternos entró abruptamente:

–¡Mi señor, los que están batallando en la entrada Norte son duendes arqueros y hechiceros! Hasta ahora no hemos visto a los sacerdotes –se dirigió presuroso al gran ventanal y señaló hacia el firmamento -Los atlantes no han venido solos, han traído consigo a varios dragones guerreros. Los he visto de cerca y sé que a la menor provocación estos gigantes acabarían con nuestras defensas –añadió.


En ese instante, dos de los dragones pasaron rozando el ventanal. Por un segundo, la mirada de uno de ellos se cruzó con la de Okramuk. Súbitamente, el dragón golpeó la residencia con su enorme cola, provocando el derrumbe de uno de los muros.

Okramuk los miró con odio y vociferó:

–¡Aaah! ¡La presencia de estas bestezuelas nos complica las cosas! ¡Comunica a todos que queda terminantemente prohibida cualquier agresión a los dragones!


Él sabía bien que poco o nada podía hacer contra ellos. Su energía oscura no era suficiente para penetrar el halo mágico de estas sublimes criaturas.>>

  




 

"La novela KHARDIA, SACERDOTES Y DEMONIOS DE LA ATLÁNTIDA se desarrolla en medio de criaturas místicas, dioses del Olimpo, hechiceros, duendes y dragones, revelando un mundo de ensueño y de asombrosos parajes donde el despliegue de magia da rienda suelta a la aventura e invita a explorar múltiples rincones de la imaginación"


Catalina Miranda P.

CATALINA MIRANDA P.

Autora



                           



      




© 2014 Khardia, Sacerdotes y Demonios de la Atlántida